domingo, 7 de septiembre de 2014

Clases de impuestos: directos e indirectos

Los impuestos son pagos exigidos por las administraciones públicas sin que haya una contraprestación directa para el contribuyente, es decir, no hay un destino concreto para este dinero (impuesto sobre la renta de las personas físicas, impuesto sobre sociedades...).

Son diversas las clasificaciones que pueden hacerse de los impuestos, pero la más conocida y utilizada es la que distingue entre impuestos directos e impuestos indirectos. Son impuestos directos los que se aplican sobre una manifestación directa o inmediata de la capacidad económica: la posesión de un patrimonio y la obtención de una renta. Son impuestos indirectos, por el contrario, los que se aplican sobre una manifestación indirecta o mediata de la capacidad económica: la circulación de la riqueza, bien por actos de consumo o bien por actos de transmisión.

"Los impuestos directos gravan la riqueza en sí misma, mientras que los indirectos gravan la utilización de esa riqueza."




Impuestos directos

Son aquellos que recaen sobre las personas o sobre las empresas en base a su disponibilidad de riqueza o renta, lo que hace que en cada caso sea diferente. Los más importantes son:


- Impuesto sobre el Patrimonio, que pagan las personas que poseen bienes que superan un valor determinado.

- Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que recae sobre las personas que han obtenido rentas procedentes de su trabajo, de su capital o de otras fuentes de ingresos.

- Impuesto de Sociedades, que pagan las sociedades mercantiles por los beneficios que obtienen y en el que la cantidad que se paga es proporcional al beneficio obtenido.



Impuestos indirectos

Los que se pagan cuando se adquiere un producto o se utiliza un servicio. Gravan el consumo, sin importar las características personales. Los más importantes son:


- Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, que pagan los particulares que compran algún bien a otros particulares.

- Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), que se paga en la mayoría de las transacciones económicas, tanto entre empresas como entre empresas y particulares. La cantidad que se ha de pagar es un porcentaje sobre el valor de los bienes o servicios adquiridos.

- Impuestos especiales, que recaen sobre consumos específicos y gravan la fabricación, importación y, en su caso, la introducción en el ámbito territorial interno de determinados bienes, así como la matriculación de determinados vehículos. Por ejemplo:
  • Los impuestos especiales sobre el alcohol y las bebidas alcohólicas.
  • El impuesto sobre hidrocarburos.
  • El impuesto sobre las labores del tabaco. 




OTRA CLASIFICACIÓN: progresivos y proporcionales



Impuestos progresivos

El tipo impositivo que se aplica aumenta a medida que aumentan los ingresos o rentas. Ej: IRPF.



Impuestos proporcionales

El tipo impositivo que se aplica es constante, es decir, independiente de la cantidad sobre la que se aplique. Ej: IVA.






Más información y material: Guías didácticas de la Agencia Tributaria







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